En el primer sueño, todavía en 1994, me dijeron: vas a hacer un aparato, que se llamará ADN 850, y este aparato abrirá puertas. Unas dos semanas más tarde, tuve otro sueño, y se me mostraba una puerta giratoria, como en las entradas de los supermercados. La gente hacía cola y metía una tarjeta en un aparato tipo cajero, la puerta giraba, dejaba pasar a una persona y detrás de la puerta había un tirador de nalgas que los llevaba a una montaña blanca.
La interpretación de este sueño fue que la tarjeta codificada (la tarjeta bancaria es una tarjeta codificada) estaba desbloqueando las memorias celulares para que la gente pudiera ser llevada a la conciencia de su ser superior con mucho menos molestias, dificultades y pruebas.
En el tercer sueño, se me mostraba una tarjeta de visita con fondo plateado, en la que estaba escrito en dorado: Steel, Storm, Staelhe. Y me dijeron: este es el nombre de tu investigación. Así que steel significa acero en inglés. El acero está compuesto por hierro y carbono. Ahora sabes que nuestro cuerpo físico, nuestro ADN, el propio átomo de la carne física, es de carbono. Hay ciertas estrellas, ciertos planetas, en los que hay razas humanas que están hechas de sílice. Pero nosotros, aquí, estamos basados en el carbono, cuyo número es el 666. Te resulta familiar, ¿verdad? Es el número de la bestia, la bestia en la que estamos encarnados. Somos mamíferos mejorados, o ángeles ligeramente disminuidos…