Lucha por la independencia de la India: En 1914, Gandhi volvió a la India, se convirtió en el líder del Congreso Nacional Indio, y defendió una política de no violencia y no cooperación para conseguir la independencia de la India. Su objetivo era ayudar a los granjeros y jornaleros en sus protestas contra la discriminación y los impuestos abusivos. Lucho por reducir la pobreza, liberar a las mujeres y poner fin a la discriminación por castas, con el objetivo último de conseguir la autodeterminación de la India. Como consecuencia de estas campañas de desobediencia civil (1919 – 1922), fue condenado a prisión por conspiración (1922 – 1924). En 1930, lideró una heroica marcha de 320 kilómetros hasta la costa, el objetivo era recolectar sal y desafiar simbólicamente al gobierno, que tenía el monopolio en su comercialización. Cuando fue liberado de prisión, en 1931, asistió a la reunión que se celebró en Londres para tratar una reforma constitucional de la India. En 1936, negoció con la Cabinet Mission, quien terminó recomendando una nueva estructura constitucional. Tras la independencia, en 1947, intentó detener el conflicto entre hindúes y musulmanes en Bengala, una política que, más tarde, llevó a un fanático hinduista, Nathuram Godse, a asesinarlo en Delhi.